En el Consejo Comunitario Pacífico Cimarrón de Cisneros (Buenaventura), la Asociación de Productores Campesinos de Cisneros (APPC) escribe desde hace una década una historia deresiliencia. 20 familias se unieron con un doble propósito: producir alimentos sanos mediante modelos agroforestales asociados al cacao y recuperar los saberes ancestrales sobre su manejo.
Su trabajo va más allá del cultivo. La APPC le agrega valor al cacao transformándolo en diferentes subproductos, asegurando que los beneficios económicos se queden en la comunidad. Pero su verdadera transformación es la de la mentalidad de la gente: haber generado conciencia sobre el valor de las actividades productivas basadas en buenas prácticas y el conocimiento de los mayores.
El sueño que guía a la APPC es claro: "Tener una granja autosostenible, educativa y productiva, que demuestre que sí es posible producir para generar ingresos y al mismo tiempo proteger los suelos y la naturaleza". Esta visión los posiciona como un faro en la región.